Descubrí una información que me voló la cabeza sobre el origen de varices, varículas, piernas hinchadas y cansadas.
Pensamos que es normal tener piernas hinchadas pesada o con varices Creemos que es la edad, el verano, el calor…pero no tiene por qué ser así.
Un segundo…
Antes de contarte esta información que descubrí aclaremos qué son las varices:
Médicamente las varices se definen como la dilatación de las venas superficiales por la acumulación de sangre.
¿Pero por qué ocurre?
Ahora sí, voy al grano.
En nuestros gemelos tenemos unas válvulas venosas que funcionan como pequeñas bombas. Su función es empujar la sangre de vuelta al corazón. Cada paso activa unas válvulas venosas que bombean la sangre hacia arriba.

Son como un segundo corazón que solo se activa con el movimiento. Aquí viene lo importante: La mayoría de los zapatos tradicionales —con suelas rígidas, talones elevados o formas que aprietan los dedos— bloquean el movimiento natural de pies y piernas. Los refuerzos, las amortiguaciones, los tacones, las suelas que no acompañan el movimiento del pie no permiten que los músculos hagan su trabajo. La mayoría tenemos la mayoría de músculos y tendones de los pies atrofiados.

En lugar de activar los gemelos, los glúteos y la musculatura de los pies, arrancamos la marcha tirando de lumbares. (Ya sabes, tenemos epidemia de hernias discales). Esto junto con el sedentarismos hace que ese bombeo tan necesario se debilite o se detenga. Y la exagerada contidad de horas sentados que pasamos al día acorta las cadenas de músculos posteriores del cuerpo por lo que tenemos menos fuerza y flexibilidad en la parte trasera del cuerpo y hacemos compensaciones para poder caminar. Resultado, ya sabes: piernas pesadas, varículas, hinchazón, cansancio… Y pensamos que es normal, que es la edad o el calor, pero la base está en nuestros zapatos.

La mayoría de los zapatos tradicionales —con suelas rígidas, talones elevados o formas que aprietan los dedos— bloquean el movimiento natural de pies y piernas.
Los refuerzos, las amortiguaciones, los tacones, las suelas que no acompañan el movimiento del pie que no permiten que los músculos hagan su trabajo.
En lugar de activar el gemelo, los glúteos y la musculatura de los pies, arranquemos la marcha tirando de lumbares. (Ya sabes**,** tenemos epidemia de hernias discales).
Esto junto con el sedentarismos hace que ese bombeo tan necesario se debilite o se detenga.
Resultado: piernas pesadas, varículas, hinchazón, cansancio…
Y pensamos que es normal, que es la edad o el calor, pero la base está en nuestros zapatos.
Por eso, a medida que fui aprendiendo este tipo de información, no pude más que crear la zapatilla más saludable, completa y respetuosa que pude.
Nuestras zapatillas barefoot Landing y Fénix:
✔️ Suela fina y flexible
✔️ Horma ancha que respeta la forma de tu pie
✔️ Cero drop (sin talón elevado)

Súper cómodas, saludables y bonitas. Hechas en España con respeto y materiales saludables.
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Este verano, antes de probar otra crema para piernas cansadas, prueba caminar descalza o con barefoot. Hazlo cada día, aunque sea solo 10 minutos pero hazlo con consciencia. Estira la pierna en cada paso y contrae el glúteo. Pon presencia y atención en como flexionas tus pies y como posicionas tu pelvis. Poco a poco notarás la diferencia.
Porque tus pies merecen libertad. Y tus piernas, alivio.
Como diseñadores de calzado entendemos el cuerpo como un todo donde todo está conectado. Ya hemos hablado del origen mecánico pero por qué cada persona se mueve de una forma distintas.
Para eso hemos de buscar un origen más mental, emocional y simbólico. Nuestro subconsciente se muestra a través de nuestro cuerpo.
Según el libro Sana tu cuerpo de Louise Hay, las varices representan una situación que causa disgusto, el sentimiento de estar sobrecargada y el desaliento. Metafísicamente, ocurren cuando una persona se estanca en situaciones que le desagradan y no logra avanzar. La sangre se entiende como la alegría de vivir y la sangre estancada en las piernas simboliza la frustración por sentir que no podemos avanzar en la dirección que queremos.
¿Qué parte de ti querría salir corriendo y qué parte de ti está tensando y reteniendo ese impulso?
Busca tus por qués y habla con esa parte que quiere ires, pacta con ella, traza un plan a meido plazo para hacer cambios o date cuenta que en realidad es un impulso del pasado, que puedes serenar a esa niña interior que quiere echar a correr mostrandole todo lo bueno que hay en la situación actual.
Para contrarrestar esto, Louise Hay propone la afirmación positiva: “Me encuentro en la verdad y vivo y actúo con alegría”
El libro La enfermedad busca sanarte (Dr. Philippe Dransart) aporta también información muy interesante sobre el tema.
el flujo de la sangre, del papel de arterias y venas podrían simbolizar nuestra capacidad de dar y recibir emocionalmente . una metáfora del debilitamiento del retorno, o dificultades emocionales para recibir o dejar ir.
Activa tu circulación dándote a menudo masajes ascendentes y duchas de agua fría. Es esencial que la sangre circule bien para cuidar tus pies. Podrías usar un aceite de masaje a base de aceites esenciales de ciprés, romero y limón como por ejemplo este.
O puedes crearlo tu misma disolviendo unas gotitas de esos mismos aceites esenciales o de cíticos como el limón o la naranja en aceite de coco o almendrás.
Suplementación:
Para mejorar la circulación de forma natural puedes tomar suplementos a base de castaño de indias, vid roja, Guingo Biloba o Ajo. Lo notarás. Puedes encontrarlos en gotas o en cápsulas. Aquí te dejo opciones con buenas formulaciones:
Castaño de indias + Vid Roja
Guingo Biloba
Grageas de Ajo
Hábitos que pueden marcar la diferencia
Uno de los recursos más eficaces es elevar las piernas durante unos 20 minutos. Lo ideal es hacerlo tumbado, con la pelvis ligeramente elevada, por ejemplo colocando un cojín bajo las caderas. Mientras estás en esa posición, aprovecha para mover los tobillos, flexionar y estirar las piernas y realizar movimientos suaves con las articulaciones. Esto favorece la circulación y ayuda a reducir la congestión.
Toma Flavonoides presentes en la piel de los cítricos, como el limón y la naranja.
Ajo, se le atribuyen propiedades que favorecen la circulación gracias a su suave efecto vasodilatador y anticoagulante.
Caminar bien y con calzado barefoot ya hemos visto que activa la circulación de las piernas. Si después puedes descansar con las piernas elevadas, el beneficio será mayor. En cambio, permanecer muchas horas sentado o con poca movilidad suele empeorar la sensación de pesadez.
En cuanto al ajo, es cierto que se le atribuyen propiedades que favorecen la circulación gracias a su suave efecto vasodilatador y anticoagulante. Sin embargo, no es un remedio que funcione igual para todas las personas ni debe considerarse una solución universal. En personas con varices o riesgo de trombosis puede resultar beneficioso, aunque conviene valorar cada caso, ya que en algunas situaciones también podría agravar las molestias, especialmente si existen varices o hemorroides.
Por último, si utilizas calor, como un baño caliente, es aconsejable terminar con un contraste de agua fresca o descansar después con las piernas elevadas para favorecer una mejor recuperación de la circulación.
Si quieres añadir en comentarios algo que te sirva para mejorar tu ciriculación, tus piernas hinchada, cansadas o con varices cuentanos. tu comentario nos enriquece a todas.
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