Ya sabéis que la palabra rural forma parte del vocabulario habitual cuando nos referimos a Slowers. Hay varias razones para ello, en primer lugar soy pobladora rural y esto de alguna forma se transmite a las cosas que hago y evidentemente a mi proyecto. Por otra parte me gusta vivir en un pueblo, el aire puro, el silencio y el contacto diario con la naturaleza son aspectos que uno da por hecho aquí y que muchas veces sólo acabas apreciando por contraste cuando estás unos días en la ciudad y empiezas a sentir que te falta el aire.
100% SLOW
FELIZ CUMPLEAÑOS BLOG!!!
Queridos slowers, hoy es un gran día para mí. Hace exactamente un año este blog cobró vida con un post que acabo de releer en este instante, constatando que fue una clara y sincera declaración de intenciones. Un año, 365 días, 71 publicaciones y un agradecimiento infinito hacia todos aquellos que seguís la evolución de esta aventura a través del blog.
Como ya os comenté en aquel primer post, Slowers es una ilusión, un estilo de vida, una manera de hacer y de entender. Y así sigue siendo, aunque el proyecto haya ido evolucionando y cambiando de forma, la esencia y los valores son los mismos.
¿Y por qué un blog?
A la rica mora!
Es tiempo de moras y cada mañana mientras paseo me pongo las botas. Después de unos días probando de aquí y de allá, en estos momentos ya tengo fichadas las plantas que tienen las moras más gordas, las que son más sabrosas, las más dulces … vamos, que casi podría hacer una guía gastronómica de la mora morellana!
Ringo tampoco se queda corto, le encantan y mora que cae, adentro va (podríamos decir que es un poquitín menos selectivo como yo). Creo que esta es la única época del año en que camina a mi lado porque sabe que de tanto en tanto una va para él, y ahí lo podéis ver en la foto, esperando atento su mora. Esto es slow life …
ORIGINAL O COPIA
Bueno, ya vuelvo a estar por aquí! Con fuerzas renovadas y muchas cosas que contar. Para empezar hoy he pensado que os voy a explicar una paranoia que me entró a principios de verano. Como os expliqué, este verano expuse en dos ferias internacionales la colección primavera-verano 2014 de Slowers, y la cuestión es que me dio por pensar que alguien iba a copiar mis diseños y mis estampados (ya veis lo orgullosa que estoy de ellos).
De repente empecé a imaginarme copias de mis queridas Slowers en los gigantes del fast fashion. Ya lo se, quizás fui un poco exagerada, pero ahí estaba yo admirando mi trabajo, viendo el esfuerzo realizado para sacar la colección y no podía dejar de pensar que ese que miraba tan detenidamente, o aquel que hacía una foto tenían alguna finalidad oculta más allá del simple deleite de contemplar mis alpargatas.



