Yo podría ser adicta a los cursos de DIY varios. Si viviera en una ciudad se que ésta sería una de mis perdiciones, crochet, tricot, muñequitos, estampación, aguja mágica, …en fin, que en los Duduas, Grossomodos y compañía tendrían que darme un carné VIP. Pero como ya sabéis vivo en un pueblo, a más de 200 km de todas esas tentaciones, así que me he convertido en autodidacta y seguidora de tutoriales online. Hasta ahora había centrado mi energía en el corte y confección, y más concretamente en el sector vestidos y faldas, que es muy agradecido (ya os iré mostrando). Pero llevaba un tiempo tentada por el ganchillo.
slowers
HOY RESPONDO
Por petición popular hoy voy a contaros un poco más sobre Slowers, de hecho, para eso puse en marcha el blog, pero una empieza a filosofar y le coge el gustito a eso de compartir sus inquietudes. Muchos de vosotros me habéis preguntado: ¿pero qué vendes? ¿está la tienda ya en marcha? ¿dónde puedo ver lo que haces? … Así que a partir de hoy me comprometo a compartir con vosotros más detalles de mi proyecto, y de todo lo que me estoy encontrando en el apasionante camino de “emprender”.
Bueno, pues vamos allá. Slowers tiene un producto central, la joya de la corona, la niña bonita, (aquí va un redoble de tambores para darle más emoción) … las ALPARGATAS con suela de yute. ¿Y por qué alpargatas? Os preguntaréis. Porque no creo que exista un calzado más rural, artesano, ecológico, cómodo y bonito (y si alguien tiene dudas sobre este último punto que espere a ver unas alpargatas Slowers, y que luego hable). En definitiva, un calzado 100% slow para caminar a otro ritmo!
YELLOW

Llevo unos cuantos días con la canción YELLOW de Coldplay que no se me va de la cabeza:
“Look at the stars, look how they shine for you, and everything you do, yes, they were all yellow,…”
Ayer por la mañana iba yo paseando con la cancioncilla en la cabeza “mira las estrellas, mira cómo brillan por tí,...” pensando para mis adentros: pero qué bonito! …y de repente me encuentro con esta señorita que decidió posar para mí así de bella, y cómo no, sobre una flor YELLOW (con gotitas de rocío y todo).
UN EMPACHO DE CONSUMO
Hace unos meses cayó en nuestras manos una revista de la que ahora en casa somos fans absolutos. Estoy hablando de Yorokobu, cuyo blog recomiendo también a todos los que aún no lo conozcan. Su lema es “Take a walk on the slow side”, ahora entendéis más por qué me gusta, ¿no? Bueno, la cuestión es que en ese número había un artículo del cual se me quedó grabada una frase que decía aproximadamente así:
“Viajamos a la estación de consumo pero Felicity no estaba esperando”.
Creo que esta simple frase resume uno de los grandes problemas que tiene hoy en día nuestra sociedad, la fiebre de consumo. Nos han hecho creer que si no tenemos un supercoche no podemos ser felices, si tu look no encaja con el escaparate de Zara…buf, estás acabado, si el último iphone aún no está en nuestro bolsillo…no estamos a la moda, etc, etc.
